VANIDAD Y
MARCAS (50)
Hay
almacenes los más de más, o sea los que se la ganan sin trabajar como el común.
En esto,
imagino lo deprimente que será para sus dos empleadas pasar el día ahí de pie,
viendo tanta vanidad, 1 bolso 4 millones, un reloj 72 millones, una pluma para
el plumero 5 millones, y tanta necesidad que hay en el mundo, ¿quién puede
tener tanto dinero y desperdiciarlo de ésta manera?, lo más triste es que no
hay una sola mentira en lo que digo, la gente compra marcas y alimenta aún más
la pobreza en el mundo, porque esto sí es tener cojones para no doler el
hambre de tantos seres que mendigan de puerta en puerta, aunque algunos lo
hacen es de conchudos para no trabajar, otros en cambio sí lo hacen por física
necesidad.
Vanidad,
¡arropas al mundo con tu porquería! y luego te haces muy importante, ¿cuánto
costará el árbol que servirá de vivienda eterna? y ni siquiera eso, porque para
el alma no hay habitación, ¿acaso olvidamos que la vida es un parpadeo?, ¡qué
desperdicio!, y en esto me antojo de mi café de la mañana y la rabia se me va
despacio, como un dolor de estómago aliviado con un poquito de bicarbonato,
limón y agua.
Lol, súper
lol el día, y ésta palabra también es importada, y no me da risa, porque la
tengo atorada.
Raquel Rueda
Bohórquez
Diciembre/16
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