PALABRITAS 1218 (52)
1
No crean que paso todo el tiempo en
Facebook, también voy a Google
2
Vivir el día sin esa angustia
Que parece roca en el alma, ¿para
qué?,
Entonces recuerdo a mi madre,
Y toda tristeza se esfuma;
Se va cantando en el aire,
Villancicos y cumbias.
3
El hombre cree ser el dueño del
mundo,
Pero el mundo es un vaso de cristal,
Que se puede romper en cualquier
instante,
Mientras tanto, ¿hacia qué lugar se
ha ido el amor?
4
La vanidad empobrece y hace grande al
tonto...
5
Se me dañó el opinadero
6
Ese no aceptarnos como somos,
Es la más sutil de las violencias,
Y la que más daño hace.
¿Por qué somos así?
7
Lo cierto, es que la vaina se pone
peluda y toca trabajar para sobrevivir, yo la Reina ordeno que todos los vagos
de Facebook hagan como yo, brindar con buen vino por un día mejor.
8
Ya lo decidí y volarás, sólo quedarás
preso en mis poemas.
9
¿Qué haría sin la melancolía?, es la
única manera de siempre recordarte.
10
En cambio la vieja Hipocrasia no tuvo
tiempo de hacer poses de gran personaje, ni de colocarse las arandelas, ni de
buscar el mejor perfume para la foto con el doctor fulano de tal o la dignísima
representante de la jay; ella sólo tuvo tiempo para desdoblar el catre y
agradecer a Dios por un día más.
11
Un canto a la vida, sin importar los
espinos que nos cerquen.
12
Si escuchas el trino de un ave
Y lo sabes descifrar,
Pronto conocerás de un nido
Y una semilla de agraz.
13
Tal historia pasó de un café, a un
juego de parqués...
14
¡Qué divino es vivir!,
Éste juego no me lo pierdo por nada,
Y menos, si el amor trina así de
hermoso...
15
Sólo muerta dejaré de soñar con un
día mejor,
Aunque el de hoy se pasó de iluminado.
16
¿Bailamos pegaditos?, sí, ahí en ese
rincón oscuro del tiempo, sin que nadie nos señale.
17
El ayer pasó,
El mañana es una barca a la deriva,
Pero el ahora promete a tu boca y a
la mía.
18
Aquí es donde me pongo un tanto
pensativa:
¿Qué será de mí sin los trapos encima
y con tantas cicatrices?,
Pero se vale el amor, porque Él
Siempre besa con los ojos cerrados.
19
Encender ésta brizna que parece
apagarse, será un gran fuego.
20
¿En dónde quedará tu historia
Cuando mis huellas no te sigan?...
Ir siempre atrás como perro faldero,
Es un dolor que siempre aqueja.
21
¡Aprovechados, mil veces
aprovechados! Que Dios les perdone, me refiero a los que están echando personal
como si fueran basura, para pagar la mitad a los que contratarán nuevos.
22
Pienso que tengo hambre, y que la
yuca con huevo criollo es un buen pensamiento...
23
Muy bonito llegar a viejos juntos,
¡eso sí!,
Pero cuando hay amor del bueno;
De lo contrario,
Que se vayan a joder a Perendengue,
Porque lo que soy yo,
¡Me vuelo!
Si nos tratan mal cuando estamos
jóvenes,
¿Qué podemos esperar en nuestra vejez?
Así que a vivir como pensionado
Y hacerse arrumacos con las otras abuelitas.
¡Pobre de mí!, imagino mi vejez con
el abuelo al lado,
Será para hacerme cosquillas con los
pies,
Y luego pedir café o chocolate,
Y bregar a ver si me lo bate,
¿Y yo?
24
Imágenes para quien no las puede ver:
Un par de abuelitos abrazados viendo
al horizonte y ella con la mano donde sabemos, luego otra el viejito en una
tina grande y la abuelita lo enjabona, la siguiente los abuelitos se besan
chapa a chapa; la siguiente, el abuelito aferrado de la mano de la abuelita,
¡tan dulces!, para tanta miel mejor me tomo un café, ¡jajajaja!
25
Estos zapatos que conocen
Todos los caminos,
Hallarán reposo al fin,
Cuando deje de sentirlos.
26
Con la mochila a tiro y éstas ganas
de volar que me asisten.
27
Mi musa necesita descansar y yo,
necesito un amor de verdad.
28
Cuando está por iniciar una tormenta
Y nos encontramos solos en casa.
Pero si en algún momento estás,
Tus brazos serían el más dulce
refugio
Después de tanto abandono.
29
Después de todo,
Las aves se conversan sus amores.
Ellas no se mienten,
Se buscan y se escogen
En medio de bandadas y bandadas,
Que van y vienen...
30
A pesar de pequeñas diferencias,
Las grandes nos juntan.
31
¿Qué palabra es la más justa
Para alguien que está cerca del
precipicio?
Una vez la pronuncié
Y el milagro sucedió:
¡Jesús!
32
Cuando pensamos
Que nada queda en nuestro jardín,
Y de un momento a otro,
Un ruiseñor nos sorprende
En medio de un ramo de rosas,
La ilusión da un vuelco
Abrazado de la esperanza
33
Ese momento también ha de ser muy
doloroso;
Pero si los años pasan y nada sucede,
Si el tiempo cubre de blanca nieve
nuestra montaña,
¿Qué nos queda más que un adiós?
34
Bella despedida, sin rencores, que
fluya mejor la amistad que el odio.
35
Y luego de un gran día,
La noche se viste de estrellas
Y sueño que eres una de ellas.
36
Ojo, la prevención puede salvar a tu
hijo
De las garras de un depredador.
El sueño se va,
Y la pesadilla se queda
Hasta nuestra vejez;
Ella será quien vele nuestros sueños.
Quien nos puede dañar
Ha estar rezando el rosario
Y escudriñando nuestros pies,
Mientras te abraza.
37
¡Qué no quede impune!,
Y conozco de éste miedo,
Una vez casi raptan a mi hijo,
Es más, lo raptaron,
Y otra vez con ellos pequeños
Nos dieron vueltas en vía contraria.
Dios ha sido grande conmigo,
Evité muchas salidas por miedo,
Y el temor se quedó bailando
Por siempre en el corazón.
38
No hay lealtad que soporte 3 días de
hambre... digo, digo, y me voy a jugar parqués.
39
Por favor, no desconfíen de mi buena
voluntad y que se me castigue si hago algo indebido
40
Es más ruin la mano que detiene a
quien desea ayudar,
Que la que se esconde para no dar,
Al menos le queda esa gracia:
De ser valiente para nada.
41
En ningún corazón hizo eco, porque
una mano abusiva tocó lo que venía de Dios
42
Lindo, cero resentimientos,
Aunque todos pequemos en algún
momento, o en todos,
Ver el paisaje y doblar las rodillas,
Nos permite sentirnos grandes,
Aunque seamos polvo en el viento.
43
De cuántas maravillas nos perdemos,
por andar pegados de un celular.
44
En la cuerda floja,
En medio de grandes árboles
Y divinas cascadas,
La vida nos sorprende
Con el corazón limpio,
Igual que la mirada.
45
Te amo aunque a veces rayamos /A
Carolina
46
Cierta vez, un búho se aferró tanto
de una roca,
Que la roca ocultó su dolor en su
corazón;
Al partirla, un diamante brillaba en
su interior.
47
Ni siquiera las flores son inocentes,
Se disfrazan para atraer al colibrí a
su miel.
48
Hasta mañana amor,
No importa que sea en mi estrella
donde te lo diga:
Que descanses mientras me caso con el
magnate.
49
Recuerdo que ayer
Cometía muchos errores;
Hoy cometo los mismos,
Pero más pulidos.
50
En el momento preciso
Se nos sorprende en medio de un
paisaje,
Donde la vida viene y va
Con la misma premura del aire...
51
Adelante mío, hasta mi hogar
Y entre sus ronroneos,
Adivino los ladridos de los perros;
Luego se abrazan entre ellos,
Se aman y soportan,
Más que entre hermanos.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre/16
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