TU CASA (66)
Esperando a que pase la mañana,
Me doy cuenta
Que han muerto los toques en mi
ventana
Y escucho el sonar de mi reloj...
¿Será que me voy?
¿Será que me quedo?
¿Para qué correr,
Si ahora las rodillas duelen?
Con paciencia espero…
Con lentitud va la caracola
A despojarse de su pesada carga,
Que luego será fortuna para el
ermitaño.
¡Cómo le gusta vivir en casa
prestada!
¿Igual, qué le importa?
Por algo el caracol dejó de existir,
Y por algo, su piel fue tan delicada.
Saca lo vago que hay en ti
Y atrévete a vivir,
Pues todo en la vida
Es una casa en préstamo
Que tendremos que dejar algún día
Sobre la arena.
Raquel Rueda Bohórquez
14 11 16
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