martes, 24 de enero de 2017

PALABRITAS 170117 (39)

PALABRITAS 170117 (39)

1
Puedo comprobar que hay dos soles.  Un paisaje tan bello, que al detallarlo podemos ver infinidad de mensajes, imágenes que se desvanecen en un segundo, para al siguiente, deleitarnos ante la magia de nuestro Pintor. En un parpadeo, veremos cambiar el cielo y nuestra vida terminar en ese mismo instante.

2
Ayer reían porque escribía poemas en el aire, ahora porque escribo en un blog.
Siempre estaré feliz, porque algún motivo he dado para hacerlos sonreír.

3
Pensando que llega el mediodía y continúo pensando en ti, pero me tocó pasar la página, ¿para qué insistir?, hay que darle tiempo al colibrí para que bese otra flor y luego regrese en verdad por mi amor

4
¡Frena!, no acoses a quien desea cruzar la calle, puede ser el alma de tu madre o de tu hijo, ¿quién puede saberlo?

5
El alma es aquello que nos permite creernos "algo"; el espíritu es lo que le da sentido a ese "algo" que somos o parecemos. El espíritu es la corriente que permite que el alma pueda volar.

6
Si decimos que una roca caliza resiste cualquier tempestad, ¿qué nos impide creerlo?, ella estaba guarecida de la lluvia, la tempestad no la tocó siquiera, un abrazo la cubría: el tuyo...


7
La metáfora es una gran herramienta que nos ayuda a elevarnos, aunque no poseamos alas sino en el espíritu.

8
Decidí poner fin a una historia de amor, pero quedaron muchos poemas por ahí.
¿Qué hacemos si del otro lado no llega ni el eco?

9
Lo que sucede, es que a veces tocamos lo que ya pertenece a otro huerto, y nos estrellamos contra nuestros propios sueños.

10
Pero la vida es una caja llena de sorpresas, siempre existirá una musa anidando en un rosal.

11
Me cansé también de leer poemas, ahora los voy a escribir.

12
17 de enero a las 11:08 ·
Ayer le quitaron todo, hasta los zapatos; faltaba el anillo que no salía, y tembloroso halaba y halaba, pero antes de que lo zafara, una bala dibujó tangos perversos en su frente.

13
La realidad que empaña cualquier salida a la calle, ayer sucedió a un joven estudiante. ¡Cuidado chicos!, no lleven el celular a ningún lado, no usen joyas, vayan desnudos para que los ladrones se den cuenta que sólo tenemos la vida, para que ellos se luzcan, y sacien su verdadero destino de asesinos y cobardes.

14
Reina el silencio y la boca es una cloaca que regala incienso putrefacto, a un mundo que se limpia a punta de rosarios.

15
Aunque no puedas verme, soy muy llorona. Ha de ser que la válvula del alma está abierta, para regar las flores que se crecen en la mente, y así poder llegar a ti, en el perfume más dulce del día a día.

16
¡Muy bello!, imaginé estar en el vientre de mi madre por todas las eternidades, todo era tibio ahí, hasta que llegué a los pezones y dormí.

17
Mi querida musa estuvo malherida, pero ahora se ha levantado; camina lentamente hacia mis brazos, con una sonrisa nueva.

18
La oportunidad de abrir sus alas se presenta, hay viento fuerte y muchas ganas de cortejar al amor; la pradera presenta sus hilos ocres y hacia allá vamos; mi árbol tiene una oquedad propicia para sembrar joyas de blanco color, con pecas desordenadas.

19
Mis amigos y sus obras, unos vuelan, y otros, esperan turno para que sus plumas se vean extendidas en el aire.

20
Casi que veo temblar una lágrima en su pupila, casi que la veo resbalar por la montaña de sus pómulos, casi que la veo caer, cual diamante agridulce por entre las hojas más verdes del jardín del olvido.

21
Casi que llego a la cima, pero la cima es intocable para el necio, la cima es la tierra que besan mis pies y a ella me acojo; es la fortuna de un día para la semilla y el árbol, es la eternidad, que siempre hará germinar esperanzas y sueños...

22
Hace años no utilizo la plancha, y quien desee ahí está colgada, mis manos escriben y desarrugan el alma.

23
Su mirada es una súplica y Dios responde.

24
No hay ni habrá motivo más grande que el amor.

25
¡Gracias a la vida!... Estar en el precipicio, saltar, y darnos cuenta que el paisaje continúa, no tiene precio.

26
Si me has de tocar, hazlo con el alma, porque el cuerpo no resiste una caricia sin amor.

27
Si me has de ver, que sea a los ojos, porque mi desnudez perdió la cintura y ahora es una guitarra vieja, que suena igual que el viento, al besar las hojas.

28
Si me has de amar, que sea ahora, pero que sea con tus palabras y tu poesía, para sentirme al fin por la vida más que agradecida.

29
A veces despertamos con un nudo en la garganta y esperamos otra vez al sol que nos ha ganado en madrugar.

30
Buenos días, aquí de nuevo soñando, hasta que el hálito decida buscar camino con sus chocatos y sus brazos llenos de rosas.

31
Aprendamos a ser como el sol: intensos, y por si acaso no gusta la fuerza que trae, tapemos el rostro con las manos, para admirar los colores que se llueven.

32
Cuando lo escuches, sabrás que escribo un poema para ti.

33
¿Quién le puede dar más valor al paisaje que el amor?, el amor lo transforma cada segundo, y es gratis.

34
En brazos de mi madre siempre seré un niño, jamás envejeceré; porque ella me tomará en ellos, aún después de todo; para permanecer en el verde del follaje, o en el azul intenso del colibrí.

35
Una vez aposté por un caballo, era fuerte y valiente, siempre percibía en dónde estaba la cuesta y con su mirar la buscaba.

36
Se arrastró, aun así era hermosa; luego, en el envés de una hoja, amó el silencio y la soledad, para luego ser reina. La mariposa...

37
También la música y la poesía son mis amantes, y tengo a Dios de frente como mi esposo fiel.

38
Pensando en mi madre, termino mi jornada laboral, rogando a Dios por las personas enfermas de cuerpo y alma. Que sanen todos sus males; que cada ave herida encuentre una mano, y cada ser en el camino halle consuelo, aunque sea un abrazo, si no tenemos más para dar, es suficiente.

39
Aquí está lo que deseo: que me siembren como una semilla, ¿será que cumplen?, no quiero ser polvo en el viento tan pronto, habrá tiempo dentro de todo silencio, para ser hoja, nervadura y sueño...

40
13 de enero a las 13:33 •
Desde el pie de monte donde el sol besa las cañas y la brisa las sacude, ahí hallé tu amor y con Él me entretuve...


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 13/17


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