lunes, 16 de enero de 2017

MANOS QUE DETIENEN (51)

MANOS QUE DETIENEN (51)

Bien amigos, algo que no deseaba compartir porque me causó mucha tristeza, pero lo escribo porque termina el año y debo borrar de la memoria los malos recuerdos, pero no por ello los dejaré sin contar.

Hace unos días quise hacer algo por una persona a quien aprecio mucho y necesita ayuda; lo hice a través de Internet enviando un mensaje específico. En común tenemos muchos amigos, algunos respondieron, otros simplemente dejaron la silla; sus motivos no importan, eran sus motivos, pero no hago preguntas; sin embargo, dentro de ese grupo de amigos que escogí, hubo alguien con mala intención que eliminó a todos, incluyéndome.

Algunas personas reclamaron pues estaban dispuestas a colaborar, pero me pareció ruin la actitud de quien sacó a la gente y de manera atrevida también me eliminó del grupo, me causó ante todo estupor y mucho pesar, pero no bajé los brazos, los mensajes que enviaba de manera personal fueron bloqueados, imagino que denunció, pero luego sucedió el milagro, pude enviar a varios amigos y hubo respuesta, pero imagino también que alguna duda, por si acaso, me apena mucho que la gente actúe tan mal, si no vamos a colaborar, lo más justo es retirarnos, pero no frenar las manos que se extendieron, porque ahí estaban dándole un golpe fuerte a Dios, y lo creo.

Sólo esto, lo más grave es que fue alguien de mi familia, enseguida lo eliminé de mis amigos, con éste pesar continúo mi día, pero nadie puede tocar las buenas acciones que otros pretenden, ¡esto sí que es grave!...

Exijo una explicación, no mensajes de feliz navidad ni vainas de esas, todo lo que poseo que es la vida, es mi más grande tesoro, y mientras pueda, de alguna manera trataré de hacer algo por otros.

Ni crean que tengo dinero, pero otros sí lo tienen y son esas manos las que desearon colaborar, y se privaron de una buena acción por culpa de alguien demasiado abusivo e irrespetuoso.

Bechos y más bechos y ahora sí me retiro, creo que nos veremos en unos días, mi Yo Ermitaño desea la montaña, y guardarme un tiempo en el bosque, lejos del ruido del mundo.


Raquel Rueda Bohórquez
16 01 17

No hay comentarios:

Publicar un comentario