MANOS QUE DETIENEN (51)
Bien amigos, algo que no deseaba
compartir porque me causó mucha tristeza, pero lo escribo porque termina el año
y debo borrar de la memoria los malos recuerdos, pero no por ello los dejaré
sin contar.
Hace unos días quise hacer algo por
una persona a quien aprecio mucho y necesita ayuda; lo hice a través de
Internet enviando un mensaje específico. En común tenemos muchos amigos,
algunos respondieron, otros simplemente dejaron la silla; sus motivos no
importan, eran sus motivos, pero no hago preguntas; sin embargo, dentro de ese
grupo de amigos que escogí, hubo alguien con mala intención que eliminó a
todos, incluyéndome.
Algunas personas reclamaron pues
estaban dispuestas a colaborar, pero me pareció ruin la actitud de quien sacó a
la gente y de manera atrevida también me eliminó del grupo, me causó ante todo
estupor y mucho pesar, pero no bajé los brazos, los mensajes que enviaba de
manera personal fueron bloqueados, imagino que denunció, pero luego sucedió el
milagro, pude enviar a varios amigos y hubo respuesta, pero imagino también que
alguna duda, por si acaso, me apena mucho que la gente actúe tan mal, si no
vamos a colaborar, lo más justo es retirarnos, pero no frenar las manos que se
extendieron, porque ahí estaban dándole un golpe fuerte a Dios, y lo creo.
Sólo esto, lo más grave es que fue
alguien de mi familia, enseguida lo eliminé de mis amigos, con éste pesar
continúo mi día, pero nadie puede tocar las buenas acciones que otros
pretenden, ¡esto sí que es grave!...
Exijo una explicación, no mensajes de
feliz navidad ni vainas de esas, todo lo que poseo que es la vida, es mi más
grande tesoro, y mientras pueda, de alguna manera trataré de hacer algo por
otros.
Ni crean que tengo dinero, pero otros
sí lo tienen y son esas manos las que desearon colaborar, y se privaron de una
buena acción por culpa de alguien demasiado abusivo e irrespetuoso.
Bechos y más bechos y ahora sí me
retiro, creo que nos veremos en unos días, mi Yo Ermitaño desea la montaña, y
guardarme un tiempo en el bosque, lejos del ruido del mundo.
Raquel Rueda Bohórquez
16 01 17
No hay comentarios:
Publicar un comentario