CORRIENDO (68)
Voy como un caballo
Por la inmensidad de la llanura...
¿Me dejas retozar, amor mío?
Si lo haces,
Si me dejas llegar a la altura de tu
alma,
Tal vez pueda encontrar el sitio
Para esa paz lejana en mi corazón.
Dejaré de correr cuando digas:
¡Alto!... ¡has llegado!...
Toma las rosas amarillas
Que están sobre la mesa;
Son mi regalo,
Porque no has parado de correr
Desde que te di la vida...
Raquel Rueda Bohórquez
2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario