viernes, 13 de enero de 2017

BUSCANDO A JESÚS (62)

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En parcela

BUSCANDO A JESÚS (62)

Vi a Jesús en el llano;
En la sombra del sol
Y en la cumbre de la montaña.

Cada año lo resucitamos,
Pero cada segundo lo matamos
Con nuestra ambición y maldad.

Jesús nacía de la boca del cordero
Y el borrego se arrodilló ante su temblor;
Lloró como un niño en el matadero
Con los ojos abiertos
Y el corazón tiritando de terror.

La espada sonaba en los aires
En tanto Él refrescaba con su brisa,
Hacía bailar y cantar a las hojas;
Llovía desde el cielo sus encantos
Y ordenaba una y otra vez,
Florecer la primavera.

¿En dónde estás?
¿En qué puerto te hallo?
Extendí las manos y acaricié tal sombra
Entre el pasto seco, pegada su boca a la madre.

Después, con el rostro elevado
Y las rodillas dobladas, vi cuán grande era
Para adivinar así mi propia pequeñez.


Si buscamos al niño Dios
Hemos de saber que Él
Nace entre copos de algodón;
Con las perlas de las aves,
En medio del manantial y el riachuelo;
Junto al bosque virgen y al aroma de las flores.

¡Jesús es grande!, es paisaje y amor
Y nos bordea, nos cerca
Cual a un árbol, la más bella enredadera.

Lo veo entre los esmeraldinos valles,
Levanto el rostro y lo siento, cálido y amable.

En cada lágrima que sabe a mar,
Ahí tropiezo con Él, siento su abrazo
Y dejo de temblar.

Raquel Rueda Bohórquez

Colombia 20 12 16

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