COSAS DE UN DÍA (49)
Me despertó el rostro de Jesús, una
imagen de cabello largo y piel morena; me ha dicho que Dios era negro y que le
gustaba el Reggae, y con ésta inquietud inicio el día, ¿qué será?, no soy
ninguna santa, ha de ser que mi madre me habló tanto de Él que me persigna su
voz, para que me dé cuenta de la brisa que besa a los árboles y los hace
cantar, y que en el balcón de Caro, dos palomos se juntan y no paran de entonar
su vieja melodía: ¡arrúuuuuuuu! ¡arrúuuuuu!...
Escribir lo que sueño, lo que pienso,
es un hábito que se volvió intensidad; ahora mismo hace frío y voy a un rincón
del olvido, adivino muchos niños temblando, tienen hambre y no puedo
auxiliarlos, pero otros tienen los bolsillos llenos, desperdician el dinero en
vicios que los condenan a una vida miserable, en vez de utilizar el tiempo y sus bienes ayudando a otros.
¡No comprendo!, cada vez más violencia,
da miedo salir a la calle y vivo en mi cárcel hasta con felicidad.
Los palomos de ayer se fueron, dos
asesinos viven en mi hogar, Gaby y Nilo, ellos están pendientes de los huevos, y
de vez en cuando encuentro a uno de los palomos dormido para siempre cerca del
otro que continúa anidando. Será su condena, porque no abandonará el nido hasta
que nazcan los pichones, así los he visto, pero los gatos hacen la tarea sin
que nadie les ordene y son necios, a pesar de que los espanto y regaño.
Siento pena, pero no puedo ir contra
la naturaleza porque muchos son causa de enfermedad para el hombre. Están para que otros sobrevivan. Mis depredadores aunque estén
llenos de comida, tienen ese vicio guardado de cazar, con esto controlan lo que el hombre
sólo sabe exterminar.
Y hablando de otra cosa, Verónica al
fin inicia sus prácticas, ha sido una gran tarea, tenemos que continuar con
Kevin porque la situación aprieta, pero no se pueden dejar las cosas a medias.
Hoy hablamos de que nos volveremos
vegetarianos, pero lo dudo mucho, aunque lo intentamos. Por ahí he visto programas donde informan del peligro de comer
carne de res cuando han sido picados por garrapatas, ¿cómo lo sabemos?, en la
carne está la enfermedad que se transmite, y estamos a merced de muchos bichos
y bacterias, los enemigos de la vida, que por ser invisibles para el hombre,
son más letales que una vieja chismosa.
Este año sucederán cosas maravillosas,
lo creo, acaba de entrar una monarca muy bella, es de noche, traté de protegerla
pero los gatos pensaron que era cacería, y al fin, Gaby se adueñó de ella, a
pesar de mis gritos y ganas de protegerla, y desde la escalera hacía como tigre,
¿será que me vieron cara de pantera?
Hoy pudo ingresar Kevin a su estudio
en la universidad, después de 3 años de frenar, es que es demasiado difícil y
costoso, la clase media llevamos del bulto en Colombia, y pronto Carolina
terminará su carrera, así las cosas, a mi hijo salchicha le tocó estar en el
centro, menos mal es noble y acepta que a
las mujeres toca protegerlas; su razón era: tranquila madre, estudio
música mientras ellas terminan, ahora continuará lo que estaba aplazado a mitad
de camino, un poco adultos, pero con ganas y esas ganas de salir adelante,
pronto darán sus frutos.
Ya conté que envié algunos escritos, una muestra a una editorial, a los 5 días me escribieron, desean comunicarse conmigo, y estoy esperando, si algo sucede, ya lo saben, si no pasa nada también.
¿Qué decir?, sólo gracias por la
fortuna de existir, me doy cuenta que nada me ha faltado, que la providencia es
Dios actuando en nuestras vidas, y que el afán no sirve de nada, sólo la
paciencia de la roca aguanta el sol y la lluvia, la tempestad y el rayo.
Raquel Rueda Bohórquez
17 01 17
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