SUEÑOS DE NOVIEMBRE (92)
Anoche soñé que la casa de mi cuñada
se derrumbaba, un gran hueco se tragó todo.
Pol con sus orejas de elefante no
estaba en mi sueño, pero aparece en un recuerdo de hace muy poco tiempo, cuando
todavía podía trepar a la cama en donde siempre fue bienvenido.
Luego de mucho soñar una cosa tras
otra, la traición pasaba, iba y venía con zapatillas rojas y ojos de rana, pero
al despertar, vi a una paloma negra viéndome desde el otro lado del patio,
entonces pensé: ¿Será que las brujas se pueden meter dentro del corazón de una
paloma?, sin pensarlo hice la señal de la cruz con mis dedos y mientras un
parpadeo, la paloma voló muy asustada.
Me gustaría tener la mirada dulce de
Pol, su pensamiento es tan puro que con solo verlo, me doy cuenta que sus ojos
pertenecen a su amo, y nada más en el mundo tiene para él valor.
Los ojos del hombre tienen la fiebre
de la ambición...
¡Cuánto añoro tener la mirada de un
perro!
Raquel Rueda Bohórquez
13 11 16
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