PALABRITAS 11161 (63)
1
Todo divino,
Quisiera estar así;
Que mi eternidad fuera
Sobre las olas,
Pescando payasitos
O caracolas
2
Dios mío,
Que cada día
Tenga una sonrisa en mi rostro,
Para que nadie adivine
La nube que llora por dentro.
3
Se necesita demasiada paciencia
Para soportar a los vivos;
Es por eso que me hago la muerta,
Porque así sólo me piensan
Y no me joden la vida.
4
Pienso que nada en la vida es gratis,
Lo único gratis es la vida.
5
Vive en paz
Quien no ambiciona poder
Sino sabiduría,
Pero ella se encuentra
En medio del pasto seco y la semilla;
Entre los guijarros y las espinas...
6
La poesía
Es la eternidad de la flor.
El aroma
Siempre esperará
El paso del colibrí.
A él le importa
La miel y el rubor,
El aroma lo dejará a otros.
Pero pase lo que pase
La poesía brillará
Por encima de lo más pálido
Y sobre lo más oscuro.
7
Lo que fue,
Ahora es un recuerdo;
Lo que sucede ahora,
También lo será...
8
Rumbo sin Gloria,
Pero si el rumbo
Lo sigues con Esperanza
O conmigo,
Todo será sonrisas
Y valles verdes...
9
El amor es una cabra trepando la
montaña
Para enredarse en la boca de su
amante
Y parir luego, berridos y leche
fresca...
10
Sonreía mi hermano
Por el miedo de mi madre
Al sonido del mar.
Esa ventaja de sonreír por todo y por
nada
A veces también es heredada.
11
Me atormentan los gritos en el piso
de arriba,
Los ultrajes a los niños, y los
insultos,
Los golpes por todo.
¿Qué hago?
¿Será que sirve echar agua bendita?
Y sirvió, el ruido se alejó,
Ahora serán escuchados en otra casa,
Porque la indiferencia selló mi boca.
12
Habrá una luz afuera que ilumina lo
de adentro.
De ese resplandor está hecha la
luciérnaga
Quien espera paciente a su amor
Sobre la hoja más verde.
13
¡Cuánta luz existe en el hoyuelo de
tu mentón!...
Volaría inmensidades
Sólo para tocar con mis alas
Esa línea que llega a tu boca.
14
Y el viejo carga con los guijarros
del camino,
En tanto la vida en medio de dulces
hojas,
Llega al pantano y se vuelve colcha,
Para que aniden los peces
Y se multipliquen entre sus
corrientes...
15
Si no puedo ser Yo,
¿De qué manera entonces me
manifiesto?
¡Qué difícil acertar en éste mundo,
Sin que nos juzguen con premura!
16
El don del amor se refleja en el
color,
En la luz y en el canto de las aves
Que despiertan cada mañana,
Con la felicidad retratada en sus
auras
17
Buenos días, hoy todo lo negativo
resbalará,
No tengo oídos para necedades, y
menos
Mi boca para hablar pestes de nadie.
¿Cuándo aprenderemos
De los golpes de la vida?
¡Ojo, que la parca no llegue
Y nos encuentre con los calzones
abajo!
18
Hola a todos,
¡Viviendo éste día con verraquera!
Un café a la salud de todos.
Huele a madre vieja,
A mundo hermoso sin máscaras ni
disfraces;
Huele a bosquecillo entre tus brazos
19
Le falta la sonrisa
Que no será en préstamo,
Pero tiene profundos ensueños
Que de amor se cubren.
20
No siendo más por el momento,
Nada me importa lo que la gente diga,
Es puro el sentimiento y el amor no
miente,
Es un lirio pálido en el desierto
Que será besado de sol...
21
Nos veremos,
Pórtense como perros infieles
¡Para que los amen!,
O como gallinas tercas,
¡Para que las pisoteen más y más!
El tiempo ajusta bonito el cinturón,
¡Para que respeten a las hembras!
22
Esto es muy lindo, el macho más
grandote de más de 20 años que teníamos en la parcela no tuvo la misma suerte,
imagino que las hembras se hicieron las locas, para quitarse ese peso de
encima; porque nadie se dio cuenta y sólo quedó su casita para el ermitaño, a
pesar de que hay muchas y varios machos. La tortuga.
25
Historias de amor como ésta son las
que valen la pena
Por eso me enamoro más de la naturaleza,
De los maestros ángeles que nos
rondan.
26
El macho lleva un canal en el pecho,
La hembra es totalmente plana,
Pero para hacer el amor,
Lo hacen con ganas.
Las tortugas.
27
Con la música preferida del Bolero de
Ravel:
¿Bailamos un poquito y vamos por otro
café?
28
Muy bello, en cambio me arrepiento de
no haber sido feliz,
Pero estoy viva, y al segundo lo
seguiré intentando.
La vida es frágil y ligero el viento.
29
Me alimento con música, con poesía,
Con la grata presencia de personas
Que me aportan algo más que crítica.
Me alimento del paisaje diario,
Del vencejo azul que pasa ante mis
ojos,
Movido por una voluntad mayor.
De tanto me alimento,
Que siempre estoy agradeciendo por la
vida
Y luchando por ser una mejor persona
cada día.
Perdono y me perdono por cada error.
Raquel Rueda Bohórquez
Noviembre 16
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