El canario del vecino murió en prisión,
ahora no escucho su canto
desde mi balcón.
SUEÑO 251116 (149)
El canario del vecino murió en prisión,
ahora no escucho su canto
desde mi balcón.
Aves de muchos colores,
pajaritos hermosos que criaban en sus jaulas,
todo esto recuerdo y en sueños sus almas vienen y van,
¡al fin son libres!, vinieron por mí,
pero mi jaula tenía cerrojo
por dentro y por fuera.
¡Otra vez será!
Había una gran jaula
con demasiadas aves de colores,
vi azules intensos con blanco,
¡parecían flores colgando de un naranjo!
¿Por dónde se van?
Todas querían volar
y a todas deseaba apresar.
Transcurre la noche
pero estaba aturdida
volando con ellas,
más todo vuelo era una cerca
de blancos barrotes de acero.
Y luego cantaban,
después batían sus alas
que se quebraban una y otra vez,
pero de nuevo brotaban
despacio y sin prisas,
esperando de mis manos
una puerta abierta.
Al despertar, recordé un ayer
con muchas de ellas en prisión.
¡Ha de ser que me reclaman su libertad!
Sus almas vinieron a verme
y sus trinos en prisión,
me enseñaron que por ellas fui carcelera
pero ahora, en la misma cárcel estoy.
Raquel Rueda Bohórquez
26 11 16

No hay comentarios:
Publicar un comentario