CANTO DE PÁJAROS (152)
Estoy aquí, en el muro de los
silencios,
Pensando en las mismas vainas de
ayer,
En los sonidos de los pájaros y en
sus vaivenes,
En el zumbido de una mosca necia que
busca un lugar
Para dejar en una herida sus tesoros.
Un silbo incita al amor, otro a una
pelea corta
Por un grillo que salta de rama en
rama,
Y un trozo de paisaje que alguien
desea robar.
Entre agudos y contraltos,
El mundo de las aves se parece al de
todos,
Buscando enardecidos su vida
multiplicar
Un doblar de rodillas lo es todo,
Y en ese lugar escondido del mundo
Un pez cobrará vida en un instante
Y se volverá rosa en un pajal.
Cada quien divulga de lo que tiene en
su garganta,
Otros, de lo que poseen sus garras y
de ahí se aferran
A la suerte de un bocado desprevenido
Causando dolor que no ven.
Una luciérnaga se acompaña de
silencios,
Llega la tarde y con ella la
oscuridad se presiente,
Pero es ahí donde todo se enciende,
Y el amor cobra vida otra vez.
Raquel Rueda Bohórquez
23 11 16
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