ADMIRO (157)
Un día de inquietud el
cielo me reflejó tu amor.
Admiro la estación de las primaveras,
Pero más, la de las perlas de sal,
Porque ellas limpian nuestro mar
Y nos refleja estrellas en los ojos.
Admiro el pico de las aves tiernas;
Parecen florecitas del campo
De variados tonos.
Su garganta prepara la flauta
Que sonará luego
Con tintes a madre y padre
Entre juncos y viñedos.
Admiro la lluvia de improviso,
El torrencial sonido de sus gotas
Que pronuncian versos al amor
Que nadie nota.
Admiro el poder de la palabra,
La estación del sol en la guirnalda;
Y ante todo, el ruido del viento
Al besar y sacudir un gajo.
El amor de una madre
Solícito, sin igual,
Pareciendo entre los jardines
La más perfecta flor del rosal.
Y después de lo demás,
Admiro el paisaje del segundo,
Lo cambiante de las nubes;
Lo brillante del espejo de agua
Que se roba el espectáculo
Y nos sacude.
Raquel Rueda Bohórquez
12 11 16

No hay comentarios:
Publicar un comentario