AL CHICO DEL BUS (158)
Llueve y cierro los ojos…
A pesar de ello veo tu luz
Que se refleja en el miedo
Y se profundiza en el azul del mar.
Soy luciérnaga en quietud
Y emano de tu resplandor
Que brota dentro de mí,
Para que llegue el amante fiel
Y se quede volando
En medio de juncos y flores,
Multiplicando espejos en el lago
Cual estrellas en el cielo.
Llueve y te pienso una y otra vez
Porque al llegar la noche,
El miedo se esconde en alacenas
Y los espantos salen disfrazados de
buenos
A violar chicas en los buses urbanos.
Soy el pájaro azul que surca el cielo
Y dicen que los azules somos
perversos.
Soy el ángel que empujó al
depredador,
Pero su disparo tocó mi corazón.
Llueve a cántaros... todo es carmesí…
La carne mía fue negra y negros tus
ojos.
Se quedaron estáticos viendo a una
niña asustada
Que no pudo salvar su pellejo.
Soy el chico que pasaba por ahí,
Luego, después de todo: ¡Gracias
niña!,
Porque estabas en el segundo del afán
Y gracias a ti, no estoy en el lugar
de la inmundicia.
Vuelo hacia la distancia sin fin
Que me acerca otra vez al valle
perdido
Que fabrica mi vida de nuevo
En otro paraíso sin hombres.
Raquel Rueda Bohórquez
6 11 16
No hay comentarios:
Publicar un comentario