SUEÑO 1 12 16 (138)
La gata de Serbio,
Tiene ojos de rana
Y zancas de garza;
Pero mi gata
Es miel en panal.
Para no olvidar, éstos días he tenido
muchos sueños, no los escribo pronto y luego todo se borra de mi mente.
Hoy mi hija me despertó diciendo que
estaba balbuceando una oración, que siempre digo: ¡Dios mío!, ¡no, no puede
ser!, luego abro los ojos y continúo durmiendo. Pues bien, recuerdo qué estaba
soñando:
Era un lugar desértico, muy seco, no
vi plantas sino árboles destruidos y quemados y muchos niños.
No tenían ánimo para nada, pero recuerdo que
todos eran morenos, ojos grandes y brillantes, demasiado grandes para esos
cuerpos escuálidos, y miraban al cielo como esperando un toque de trompeta, ¡lo
deseaban tanto!, sus llantos parecían de gato recién nacido, no tenían más
cobija sobre ellos que el cielo, y en esto me vi junto a ellos y empecé a
rezar: ¡Padre nuestro que estás en el cielo..., luego desperté y aquí estoy,
preguntándome la razón del sueño, pero no hay por qué inquietarme, hoy habrá
comida para mi familia, tal vez alguien dirá: ¡No quiero esa porquería!, o simplemente
comerá más de la cuenta, o habrá de donde escoger, pero ellos, escogieron
morir...
El mensaje está aquí en el corazón, y
temo comer más de la cuenta, la garganta está seca, espero más voluntad de mi
parte, y que el dinero llueva, para así darme cuenta que no es mío...
Los sueños acusan y acosan...
¡perdóname Señor!, estoy dejando tu mensaje porque lo ordenaste y no soy nada,
para no creer en lo que soñé, es un grito de la naturaleza y tú eres el paisaje
que llora.
¡Feliz Navidad!
Raquel Rueda Bohórquez
12 16
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