10 DE NOVIEMBRE/16 (131)
El árbol en su lugar predilecto.
Jamás falla su amor.
El tipo inició con mentir; luego
quiso ropa, la cual extendí, después me insultó.
¿Por qué razón somos así?, ha sido un
día con otros amargos, pero está despejada la tarde, la puerta abierta de par
en par, y las malas energías se van con la luz del sol.
Luego la anciana hizo una casa
pequeña para alquilar, ¡aquí queda bien una cocina pequeña!, luego en aquel
rincón acomodaremos el resto de cosas, todo mínimo y bonito para una persona.
Una cama rústica en aquél rincón, en
ese lado el baño esquinero, en aquel otro lado una planta para la buena suerte,
una rocas, la pared que parezca de muchos guijarros pequeños y de colores, ¡y
mucha luz!, que jamás falte la claridad, porque sin ella la casa sería una
cueva de ratas.
Con estos planes recorté la casa;
después vendrá un joven o una señora, o puede ser un pensionado aburrido de
vivir en casa con tanta gente, ya que le dejaron la pieza oscura para que el
amante de la hija ocupara su espacio, esto me han contado entre otras
historias, pero nada es pecado si lo aceptamos.
¡Sí señor!, para eso está bueno éste
rincón de la casa, pues todos preparan maleta y se me hace grande para mí.
Me quedaré en el lado derecho, desde
aquí puedo mirar hacia el patio, no habrá cuevas para que se escondan los
demonios, y después de ahí un espejo en algún lugar, para que se vayan a dormir
y no se asusten con las cosas que hacen los vivos.
Estarán mis perros contentos, los
vecinos felices porque habrá más ruido, y el ave continuará colgada en su
cárcel, en la misma cuerda de la luz que atraviesa el árbol.
Ahora se baña Diego, nos preparamos
para ver ganar a Colombia, y si acaso pierde, también para saber perder de vez
en cuando; madurar a punta de patadas éste balón cotidiano de las cosas que
vienen y van.
¡Esto es la vida!, pequeños detalles
y sueños, como lo hacía mi mama.
Planes y proyectos, unos se dan,
otros quedarán en el camino, pero soñar nos mantiene despiertos, ¡más de lo que
imaginamos!
Sueño ahora que me escribes,
Y también que te respondo…
¿Será posible que tú y yo, seamos uno
cualquier día?
Raquel Rueda Bohórquez
10 11 16
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