BRISAS DE FEBRERO (8)
Al fondo, hay una
imagen que se parece a los dos;
Un avión descarga
mis sueños
Y la maleta se llena
de ilusiones.
Solo verte y mi vida
cambia.
Agarro el boleto y
me pego de tu pecho.
La música inunda el
mundo
Y me ahogo en ella,
¡Nos ahogamos en
poesía!
Bésame despacio,
Sin el afán de las brisas de este día.
Tócame así,
Dulce como lo hacen los colibríes antes del sol,
Y cántame tu mejor canción.
La mañana está fría
Pero todo se volverá tibio
Si tu boca encuentra la mía
Y nos sorbemos a versos;
Nos lidiamos de a trozos de melancolía
Y nos sometemos a lo el destino nos marque,
Aunque continuemos peleando un trozo de cobija
En este mundo cada vez más indiferente.
¡Bésame otra vez!...
Así como lo hacen las olas con el acantilado:
¡Con fuerza y ánimo!...
¿Ves de qué manera desaparecen,
Y una y otra vez, regresan con más furor?
Deja que la mañana nos acaricie con dulzura...
Que suene la canción: el último beso;
Pero que sea el primero cada vez.
Que nos anime una lluvia en nuestra piel
Y que parezca que corremos
Si estamos abrazados.
¡Acaríciame!...
La carne tiene hambre y sed
Y mi corazón se acelera al adivinar tus ojos negros
En medio de la espesura.
¡Ven gato negro!
Quiero me arañes de mentiras
Y me muerdas por la misma razón
Que el día de ayer te alejó de mí...
El frío nos acerca y la mente sueña y recuerda
Tantas promesas, que se disolvieron al segundo,
Para dejar un tapiz en negro y blanco
Donde no estaban tus ojos ni tu sonrisa.
El día promete a verte;
Las horas suenan a reloj apresurado
Y en esto abrazo mi pecho,
Hay un encuentro, y la luz se enciende…
El mundo tiembla…
¡Parece que lloverán canciones
Que alegrarán de nuevo,
Y estamparán un arco iris en el rostro!
Raquel Rueda Bohórquez
11 01 17
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