martes, 6 de diciembre de 2016

10 DE NOVIEMBRE/16 (131)

10 DE NOVIEMBRE/16 (131)

El árbol en su lugar predilecto.
Jamás falla su amor.


El tipo inició con mentir; luego quiso ropa, la cual extendí, después me insultó.

¿Por qué razón somos así?, ha sido un día con otros amargos, pero está despejada la tarde, la puerta abierta de par en par, y las malas energías se van con la luz del sol.

Luego la anciana hizo una casa pequeña para alquilar, ¡aquí queda bien una cocina pequeña!, luego en aquel rincón acomodaremos el resto de cosas, todo mínimo y bonito para una persona.

Una cama rústica en aquél rincón, en ese lado el baño esquinero, en aquel otro lado una planta para la buena suerte, una rocas, la pared que parezca de muchos guijarros pequeños y de colores, ¡y mucha luz!, que jamás falte la claridad, porque sin ella la casa sería una cueva de ratas.

Con estos planes recorté la casa; después vendrá un joven o una señora, o puede ser un pensionado aburrido de vivir en casa con tanta gente, ya que le dejaron la pieza oscura para que el amante de la hija ocupara su espacio, esto me han contado entre otras historias, pero nada es pecado si lo aceptamos.

¡Sí señor!, para eso está bueno éste rincón de la casa, pues todos preparan maleta y se me hace grande para mí.

Me quedaré en el lado derecho, desde aquí puedo mirar hacia el patio, no habrá cuevas para que se escondan los demonios, y después de ahí un espejo en algún lugar, para que se vayan a dormir y no se asusten con las cosas que hacen los vivos.

Estarán mis perros contentos, los vecinos felices porque habrá más ruido, y el ave continuará colgada en su cárcel, en la misma cuerda de la luz que atraviesa el árbol.

Ahora se baña Diego, nos preparamos para ver ganar a Colombia, y si acaso pierde, también para saber perder de vez en cuando; madurar a punta de patadas éste balón cotidiano de las cosas que vienen y van.

¡Esto es la vida!, pequeños detalles y sueños, como lo hacía mi mama.

Planes y proyectos, unos se dan, otros quedarán en el camino, pero soñar nos mantiene despiertos, ¡más de lo que imaginamos!

Sueño ahora que me escribes,
Y también que te respondo…

¿Será posible que tú y yo, seamos uno cualquier día?


Raquel Rueda Bohórquez

10 11 16

ÁFRICA (132)

ÁFRICA (132)

Floreciendo por ahí,
Donde no debe ser.

Se templó el sol y los tigres acechan...
La serpiente se desliza con dulzura
Hacia el movimiento cercano.

Ulula el viento pesaroso
Pidiendo permiso al bostezo
Y se abre paso con garras afiladas
Y el corazón temblando.

¿En dónde estás?...
Luego de un gruñido
Llegan los sonidos a pasto seco,
A leña que se quiebra en mis propios huesos.

Soy ahora parte de un paisaje,
Soy el trino de miles de aves
Sobre los secos gajos,
Y el ciclo se repite una y otra vez.

La vida viene y va,
Y en su cortejo,
Los elefantes levantan la trompa
Y se besan.

De África recuerdo a mi madre negra,
Sus pezones con olor a tierra
Y sus ojos que iluminaban mis noches
Donde no había cadenas,
Sólo era el mundo una explanada
Por donde podía correr y volar.

Cierro los ojos y me recuerdo alta,
Parezco la jirafa con pintas en su pijama;
Luego soy la gacela que huye
De las garras finas de un león.

Me bebo la vida en un manantial...
Acaba de llover y todo es verde;
La vida resucita y el bosque grita,
La muerte no existe, todo es vida,
Todo es algarabía entre los gajos;
Y sobre la tierra morena,
Serpientes parecen espejos
Donde el sol se baña.

Ahora soy el grito de miles de genes,
Pero los de mi madre primera, sobresalen;
Se fundaron en la carne y son las pecas que lloran.

Su color está ahí, en mi mundo raro,
Y las cadenas continúan apresando,
Los gemidos nos cansan y regresamos
Una vez y otra y otra,
Al cansancio de la falta de libertad,
¡A las cadenas disimuladas!…

Los huesos de los elefantes nadie los recuerda
Porque la matriarca ya no está,
Se ha ido al bosque de la ignominia
A recordar que alguna vez en África,
La vida fue el árbol más frondoso
Y las nubes, son bandadas de queleas.

Raquel Rueda Bohórquez
12 11 16

EL GRILLO Y LA LUCIÉRNAGA (133)

EL GRILLO Y LA LUCIÉRNAGA (133)

Cierto día, le dijo el grillo a la luciérnaga:
¡Oye luciérnaga fea!, ¿cuál es tu gracia?...

-La luciérnaga no respondió nada,
Sólo encendía y apagaba...

-¡Responde luciérnaga tonta!,
¿Cuál es tu oficio en la vida?
¿De qué sirves en realidad?

-La luciérnaga continuó muda;
Encendía, apagaba...

El grillo no paraba de chillar,
De comer y comer,
De reclamar y reclamar,
Pero la luciérnaga ni se inmutaba.

Luego ella desapareció,
Y el grillo no pudo hallarla entre tal oscuridad.

¡Eh luciérnaga!, ¿en dónde estás?,
¿Te has escondido de mí para no responder?...

Después de un rato,
La luz intermitente volvió a su lugar,
Pero ya no estaba sola,
Alguien cubría su cuerpo
 Y sus alas fueron el regocijo de su espera.

El grillo continuaba su necedad
Sin comprender que la luz de la luciérnaga
Iluminaba su propia ceguera,
Pero que también su luz atraía el amor,
Y el bosque se llenaría de sonido de alas
Y otras luces que multiplicarían la propia.

Raquel Rueda Bohórquez

8 11 16

ESA VOZ (134)

ESA VOZ (134)

El día que revele mi historia,
No me veré tan pequeña.


Escucho la voz del viento…
El tambor cuenta la historia de Dios,
De hombres que danzan y cantan.

A lo lejos,
El bisonte se hace dueño de las praderas
Y el hombre se olvida de cazar
Para seguir bailando.

Llega la noche, ¡es luna llena!
El amor es la cobija más dulce,
Hasta pinta de estrellas nuestros sueños.


Raquel Rueda Bohórquez

8 11 16

lunes, 5 de diciembre de 2016

PREPÁRATE/Chapecoenses (135)

PREPÁRATE/Chapecoenses (135)

Ese día nuestro cervato
Llevaba la cuenta del amor,
Decía que con ella se casaría.

Se graduaba en unos días,
Tenía la sonrisa más bella
Y cuadritos perfectos en el pecho.

¿Cómo lo he de olvidar?


Se hizo el anuncio de estar preparados, ¿para qué?,
Acabo de leer la hoja pequeña del día y me advierte:
No sabemos el día ni la hora,
 ¿Entonces, por qué razón vivimos con tanto afán?

Bendito día que me permite saber que estás,
Y que desde aquí sólo nos podremos amar,
Que desde allá, el viento me ha dejado tu aroma a limonar.

Un día lleno de bendiciones para todos,
Lo que sucedió con las flores tiernas que volaron,
Es que Él no deseaba que el mundo las dañara,
Eso me respondió el día que falleció nuestro amado potrillo,
Y lo creo...

Ahora corren detrás del sol,
Y todos ríen a carcajadas.

Se van los que tenían el alma llena de ilusiones,
Y los que habían cumplido con la misión.

¡El raro cuento de vivir…
Luego sentí que un murmullo de alas
Cruzaba el cielo de Colombia...

Y se fueron las ovejas en manada,
 El terror los tocó, nada sintieron
Pues la condena de vivir soñando,
Fue el frío de la montaña
Que los acogió con dulzura.

Después de los gritos y la desesperación,
Vino la paz y el silencio.

Ahora son almas de pájaros
Que rondan el universo
Y vienen de vez en cuando a visitar los cerros.

¡Qué descansen en paz!


Raquel Rueda Bohórquez

5 12 16 

HACIA TI (136)


HACIA TI (136)

A mami nada le importa más que dar amor.


Estuve un poco
En la pequeña ventana
Que me acerca al Sol de cada día,
Y hablé con Él…

Dije que de ahora en adelante
Todo era brevedad,
Nada de arrogancias
Aunque parezcan.

Me quitaré
El traje de la hipocresía,
Pues caminar hacia Él
Ha de ser descalzos y desnudos
Como alguna vez llegamos...

Me ha visto a los ojos…
 ¡Oh amante mío!:
Tienes la dulzura del pichón
Y la fragancia de la flor más olvidada,
Más a mí llegó tu aroma,
En un día de muchas nostalgias y pesares.

Ahora busco la sonrisa,
Y ella corre ladera arriba.

La felicidad está en ti,
Y hacia ese lugar encantado me diriges.

Raquel Rueda Bohórquez

12 16

CUESTA ABAJO (137)


CUESTA ABAJO (137)

El gallo subió y bajó la cuesta,
Al rato, peluches sonaban a primavera.

Este año hemos sido bendecidos con lluvia, hacía muchos años no llovía como ahora, ¿lo habíamos olvidado?, a veces causa desastres, así recuerdo los bosques incendiados, los árboles derribados, la basura que se le entrega con malicia al río y al mar, y entonces me doy cuenta que no es la lluvia la de los estragos, es la gente, que ha perdido el respeto a Dios y lo abusa de igual manera, lo crucifica cuando le da la gana, y si regresara como hombre otra vez sería maltratado...

¿Me salí del cuento?, bueno "nosotros", tenemos que mejorar como especie, porque vamos cuesta abajo, directo al infierno.

Raquel Rueda Bohórquez
5 12 16