jueves, 3 de noviembre de 2016

ME CONTARON (163)

ME CONTARON (163)

Alguien me contó que pasabas triste...
Añorabas del paisaje un árbol florecido
Y manos que acariciaran un teñido cabello,
Besos que consolaran ese añejo dolor
Que de a poco se iría con melancolía.

Que había un camino deseado
Soñando que las aves volverían al nido,
Que se tejerían y bordarían palabras
Mientras algo se robaba el vientre,
Entre los tristes ojos de un hijo enfermo
Y los suyos dueños del invierno.

Más luego, cuando ya todo se descubre
Nada queda, sólo el aceptar,
Y me contaron, que la vieron sollozar.

Que un lamento se escucha cerca de un jardín
Donde los ideales marchan cualquier día,
Para nunca regresar.

Claro que sí… ¡todos la veían triste!
En sus ojos algo de claridad de un lago
Donde las gotas de rocío se empeñaban
Y sus manos, benditas manos de madre,
No podrán de nuevo acariciarle.

Y el muchacho no podía gritar
Enclaustrado en su obligado mundo,
Casi que viendo a un horizonte gris
Busca las manos envejecidas de aquélla mujer,
Que acariciaba su rostro cada día
Y estampaba besos en su frente.

Y me contaron que hoy será nieve
Bajo un lecho de rosas en éste diciembre.

Será un ángel volando por ahí,
Su olor delatará que por aquí pasó
Siendo flor en el camino del ausente.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, diciembre 12/13

miércoles, 2 de noviembre de 2016

¡AY DE LOS VIVOS! (164)

¿Qué importa la muerte, si la vida continúa?
Nuestra madre nos acoge en su corazón,
Ahí nada será espinoso, todo será en flor,
Más el aroma del muerto apesta menos
Que la maldad del vivo.

¡AY DE LOS VIVOS! (164)

¡Ay de los muertos
Cuando no hacen sombra!

¡Ay de los vivos
Cuando se hacen vivos!

Más de muertos que de vivos,
Hacen los gusanos fiesta.

¿Qué son los muertos?
Son vivos que le hacen penumbra a un olivo.

¿O son aquéllos que esperan turno
Para desvanecer la
Sombra entre los muertos?...

¡Ay de los vivos!
¡Ay de los vivos cuando hayan muerto!

¡Ya no serán aroma en mi huerto,
Ni aunque el amor me pise los talones.

Pero serán por siempre
Un dulce recuerdo...

Raquel Rueda Bohórquez
2 11 16


 RNDA 10613111

TODO PASA (165)



TODO PASA (165)

Tan solo ayer,
Un segundo, un instante,
Para la vida ser muerte...
¿Cuánto nos falta
Para no ser sombra?



Ese raro parpadear de la vida
Que nos sostiene cantando;

Esa hoja que se vence
Mientras otras van brotando.

Ese júbilo de un segundo
En tanto el río pasa…

Pasa la quebrada
Y los guijarros esperan.

Pasa el viento
Besa y besa, suena y suena…

Pasa la vida en un parpadeo
Para llegar la muerte en silencio;

Se lleva sin pereza
La lo que va germinando,

Y carga con todo ideal
Que fue otorgado soñando.

Raquel Rueda Bohórquez
2 11 16

lunes, 24 de octubre de 2016

TUS BESOS/Frank (166)

Lo único que no me fue negado en la tierra, 
fueron tus besos...

TUS BESOS/Frank (166)

Lo único que no me fue negado en la tierra,
Fueron tus besos...


Un espacio para esperar...
Luego vendré a terminar.

¿Qué terminamos?
Jamás te pude montar;
Eras la cima de mis anhelos.

Por ti derrumbé puertas y ventanas,
Hice trampa para que no me vieran;
Me oculté con la oración más justa.

Siempre alguien me halló...
Aún tu lengua en la mía
Fue una sinfonía alargada,
Y al sonar de flamencos
Creí estar poseído de amor
Y me bebí el cáliz,
Sorbí la miel desde tu boca,

Y con el sueño más dulce
Pensando en ti,
Con tu imagen en la pupila;

Me fui en silencio
Tras esa puerta abierta,
Donde no había cerrojos
Ni miradas fieras.

Raquel Rueda Bohórquez

24 10 16 

BARULLO (167)


BARULLO (167)

¿Escuchan ese barullo?
Es un cierto zumbido de alas...
¿Serán los ángeles haciendo escala?

¡Qué busquen mi casa!
En mi alar hay palomas blancas
Y dos gatas…

Parece un murmullo de hojas...
¿Será el viento que pasa?
¿Serán tus ojos que arriman?

¡Qué sea pronto!
Antes que la carne se venza
Y los sueños no sean
Ni siquiera un pajal encendido,
Ni la brizna que se eleva enrojecida
En medio de la montaña más verde.

Raquel Rueda Bohórquez
24 10 16

BRUJAS (168)

Gian

BRUJAS/Gian (168)

La vida es una batalla desde su inicio.
Despertamos de un corto sueño
Para un raro caminar.

¿Qué pasó?
Todos los colores estaban ahí,
Desde el principio lo comprendí.

Soy la batalla de todos los tiempos,
Del árbol derribado y el tronco llorando;
Y por cada llanto una hoja
Estampada en lágrimas de un nuevo día.

Por aquí pasó la espada de Bolívar.
Se escuchó el trote del tambor, cual si caballos fueran.
Por aquí pasó Napoleón y el chico desconocido;
Todos dejaron hambres y ruinas a su paso.

Tengo pintada la guerra en las manos,
Luchando y labrando tierra ajena
Y todo se va, se escurre temprano
Y se queda la angustia para nochebuena.

He dejado lo seguro por lo incierto...
Busqué el amor donde nada había;
Hallé sangre y odio, celos y envidia
Esparcidos en el viento.
/Parecían moscas tornasoladas
Probando el primer bocado de un muerto.

En mi pecho se quedaron las bombas que no reventaron,
Están los recuerdos paridos en el estómago;
Los amores, ¡el amor que no fue!,
Las alegrías con falsas sonrisas
En rostros melancólicos para recibirlas.

Amigos, soy una guerrera del tiempo,
Ahora paseo las montañas con dulce ensueño
Montada en una escoba de roble
Con paja fresca que me regaló el bosque.

Soy la batalla ganada por el universo,
Pero no tengo cartones para contar al mundo
Que en mi esquina se lucha el mendrugo
Que en la otra se desperdicia.

Aun así el pensamiento es un gran paisaje.
Lo invento, se reinventa,
Y en él te veo y te fabrico
A la medida de mis sentimientos.

En la hoguera de la existencia
Quisieron mis cenizas
Y rieron los santos varones
Que luego fueron a misa.

Invocaron a Dios, pero sus pecados llevé
En medio de llamas que olían a carne, /mi carne
Pero aún estoy retratada en la imagen del viento
Que asoma en tu cuello y te muerde;
Se queda en tu boca y te lame, te respira,
Luego penetra en ti con la luna
Cobijando de amor tu piel.

Soy la guerrera del tiempo
Y ganaré todas las batallas,
¡Aún las perdidas!...

Raquel Rueda Bohórquez

24 10 16

domingo, 23 de octubre de 2016

LANCES (169)


LANCES (169)

Le hice un lance a tus ojos
Pero ellos dejaron de iluminar mis noches.

Luego deseé tu boca,
Pero calló cual roca en la montaña.

Le hice una invitación a tus brazos
Pero se alejaron por el Paseo de las Gatas.

Maullé de noche y de día,
Busqué la esquina de tu derroche;
Trepé la montaña de tus pasiones;
Busqué la espada entre tus piernas,
Pero nada sucedió...

...te perdí, siempre te perdí
Mucho antes de tenerte.

Raquel Rueda Bohórquez

23 10 16